El Efectivo Mata a la Motivación (parte 2)

Como ya vimos antes, el efectivo es muy común cuando se busca una forma de incentivar a los trabajadores. Asimismo es un recurso que daña esa intención en lugar de ayudar a mejorar el desempeño y dar motivación a todo el equipo.

  1. El Efectivo Satisface Necesidades, No Deseos

Para las compañías es fácil entregar efectivo, y todo el mundo lo necesita.  Pero para verdaderamente motivar, usted debe darle a la gente algo que deseen, no algo que necesiten.  Dermer, de IncentOne, dice, “El efectivo se gasta en gasolina.  El individuo nunca recordará en que se gastó el dinero, solo se dará cuenta que ya no lo tiene.”

Un viaje a Disney con la familia genera memorias increíbles (recuerde incluir una cámara en el premio), y una TV de plasma comprada con un certificado es algo que el individuo verá diario por años – y recordará de donde vino. Y el certificado, además, se puede colgar en un cubículo… mostrando el trofeo.

  1. Nada Personal

Seguro, todo el mundo podría usar algo más de dinero – pero ¿qué tiene eso de especial?  Los mejores premios atienden a los intereses de un grupo particular de personas, y el contar con esa ventaja personalizable hace una gran diferencia en que tan efectivo será el programa.

Un estudio de una cervecera, realizado por una empresa de incentivos, contempló la oferta de premios completa de la compañía, desde el propietario hasta los choferes de las rutas de entrega. Los premios en efectivo no habían logrado hacer más eficiente los tiempos de entrega de los choferes, y habían tenido un muy tenue impacto en los empleados de Mercadeo y Ventas en términos de lograr una mejor mezcla de productos en las ventas a distribuidores.

A continuación se ofrecieron mezclas de premios diferentes a cada sector de la empresa, eliminando por completo el efectivo. Los choferes recibieron incentivos en la forma de boletos para entrar a carreras de autos (la empresa patrocina varios autos en varias categorías y cuenta ya con accesos de muy bajo costo) y viajes locales (a este grupo de personas no les agradaba la idea de viajar al extranjero). A los empleados de nivel medio se les ofrecieron mercancías desde iPods hasta pantallas de plasma y a los ejecutivos se les ofrecieron Tarjetas de Regalo.

Los resultados fueron sorprendentes, dos meses después de cambiar la estrategia de premios se logró un avance de 85% en los resultados esperados de motivación en cada grupo objetivo.  En los 6 meses iniciales el avance había sido de apenas el 12%.

  1. No Existe la “Unitalla”

Un argumento a favor del efectivo es que quien lo recibe lo puede utilizar para cualquier cosa que deseé.  Pero ¿por qué no entusiasmar un poco la imaginación?  Las mercancías y los certificados de regalo permiten la decisión personal del ganador, especialmente cuando el programa es basado en puntos con un catálogo de premios amplio y diversificado.

Dado un amplio rango de opciones, el ganador puede optar por un premio que incluso sea de más bajo costo, porque puede optar por varios.  Además de que no existen los “empleados promedio.”  No es real pensar que con una o dos opciones cubriremos los deseos de toda nuestra plantilla laboral.

  1. Los Gerentes los Prefieren No Monetarios

Un estudio reciente a 235 gerentes, realizado por el People Performance Management and Measurement Institute mostró que prefieren programas de reconocimiento y motivación a empleados basados en premios no monetarios.  De acuerdo con el estudio (dado a conocer en Septiembre), los gerentes ven los premios o incentivos no monetarios como “más importantes, más efectivos y generalmente superiores para alcanzar la mayoría de objetivos organizacionales específicos.”

  1. No Hay Paridad para la Motivación

En términos económicos se llama paridad en el poder adquisitivo, lo que quiere decir que el costo de vida – desde el precio de una buena cena para dos, hasta un mes de renta – puede ser distinto en cada parte del país (o del mundo). Compañías con presencia a nivel nacional, y mundial, deben de asegurarse que su ofrecimiento de incentivos sea igual en todas sus locaciones.

Un peso puede lograr mucho más en algunos lugares del país que en otros. Lo premios o incentivos no monetarios permiten alcanzar paridad de manera inmediata.  Una TV de LED tiene el mismo valor percibido en cualquier lugar, una cena en un buen restaurante igual, un certificado, también.  Además, los premios no monetarios se pueden tropicalizar por regiones geográficas, para hacerlos aún más atractivos.